Reseña de álbum: Burn the Priest (1999), de Lamb of God

Burn the PriestBurn the Priest (1999) es el primer álbum de la banda de música metal americana Lamb of God, quienes se fundaron en la costa este de EEUU en 1994 bajo el nombre de Burn the Priest. Sus dos guitarristas, su bajista y su batería se conocieron en la Universidad, quienes completaron el grupo con un cantante.

En un documental que haría la banda en 2008, sus miembros reconocen que su núcleo musical está en uno de los guitarristas, quien compone la mayor parte de las canciones. En el local de ensayo, todos juntos, menos el cantante, terminan de construir las canciones. El cantante reconoce que a veces ni siquiera está presente en el proceso y llega después para aportar sus gritos guturales. El productor termina el producto con su entusiasta oído musical desde fuera de la banda. Aunque el guitarrista principal tiene aquí una importancia en lo primordial de su música, Lamb of God no sería lo que es sin ninguno de sus miembros, una banda de metal con una fuerza y potencia difíciles de igualar.

Los ritmos de la guitarra son rápidos y originales, sin caer en el caos y la complejidad de otros grupos del género. Se nota que el batería disfruta con los ritmos que le hace tocar el guitarra. El problema de algunas bandas de metal contemporáneas es que suplen su falta de originalidad con ritmos cada vez más rápidos, más complejos o más siniestros, pero Lamb of God tiene una armonía entre originalidad y potencia.

Corto pero intenso inicio, muy rápido y directo, en el que ya se atisba la marca Lamb of God en la manera en que los pasajes más ‘hardcore’ se complementan con unos ritmos que ya apuntan a la genialidad.