‘Free Ride’: Sexo, drogas y dinero

La debutante Shana Betz dirige y escribe esta historia autobiográfica como hija de una traficante de marihuana en los despreocupados finales de los 70.

En ‘Free Ride’ (2013), Christina (Anna Paquin) es una joven madre de una niña de siete años, Shell (Ava Acres), y una adolescente, MJ (Liana Liberato). Apenas consigue dinero como bailarina de striptease y después de la que parece una de tantas palizas de su marido, se muda desde la rural Ohio a la soleada Florida con sus dos hijas. Estamos en 1977 y el tráfico de marihuana parece una manera fácil y rápida de ganar dinero. La joven y guapa Christina se adapta demasiado bien al estilo de vida festivo de sus nuevos compañeros de trabajo, haciéndoles la vida complicada a sus hijas.

La película comienza con la frase ‘Gas, grass, or ass; nobody rides for free’. Significa algo así como ‘gasolina, hierba (marihuana) o culo (referido al cuerpo entero); nadie viaja gratis’. Parece ser que en la Norteamérica de los 70 esta era una frase más o menos popular dedicada a los autoestopistas. Hay quien llevaba una pegatina con esta frase en su coche, en plan gracioso. El origen de esta frase podría venir de la cultura popular motera, dedicada a la novia/paquete del dueño de la moto.

Además de protagonizarla, Anna Paquin produce esta película junto a su marido, Stephen Moyer, actor con el que trabaja en la serie de vampiros fogosos ‘True Blood’. Su personaje de joven madre rural abocada a un estilo de vida de drogas y fiesta, por culpa del dinero fácil del narcotráfico, dejando de lado el amor hacia sus hijas, no produce mucha simpatía. La actriz Shana Betz debuta como directora en esta historia demasiado personal que no resulta tan interesante vista desde fuera.